Historias reales sobre cómo mejorar su seguridad 

Siempre me preocupo por los niños.

Los niños no reconocen el peligro; ellos solo van y exploran. Como madre, siempre estoy preocupada por ellos. Cada vez que salimos de casa, es una lucha constante para que bajen las escaleras sin hacerse daño. Especialmente cuando el mayor puede salir solo, o las más pequeñas justo empiezan a andar solas. Si a esto le añadimos bolsas y el carrito de bebés, es imposible movernos.

A los niños les encanta montar en el ascensor, es divertido para ellos. Y para mi es fácil. No tengo que preocuparmr más por los niños cayéndose por las escaleras o el carrito resbalándose. Gracias al ascensor ahora tengo tiempo para pensar en otras cosas que no sea el peligro de las escaleras.

Vecina de Valencia.